CÓMO ES Y QUÉ SIGNIFICA TENER LUNA EN CASA XII

Llegamos al final de este recorrido de las Lunas por casa astrológica, y cerramos con la Casa XII, tal vez una de las casas más difíciles de comprender en astrología.

La Casa XII se relaciona con Piscis y con su planeta regente, Neptuno. Es energía de Agua y mutable, y la casa que cierra el mandala zodiacal.

Recordemos también que en Astrología, la Luna representa nuestras emociones, la forma en que damos y recibimos cariño, nuestro refugio emocional y nuestras necesidades más básicas e instintivas.

Y la casa XII, como área de vida, tendrá que ver con nuestro inconsciente emocional, nuestras fantasías y sueños, los misterios y enigmas del alma.

Cuando la Luna se encuentra en esta posición, nuestras zona de confort se encontrará muchas veces en la espiritualidad, el inconsciente colectivo, la conexión con lo divino: y aquellos lugares donde las fronteras entre el consciente y el inconsciente se desdibujan.

Seguí leyendo para saber un poco más acerca de cómo es una Luna en Casa XII.

Cómo son las personas con Luna en Casa XII

Tener un planeta en Casa XII es una de las formas de expresión más dificiles de vivir y explicar, y la luna no es la excepción a ello.

La Casa XII trae una sensibilidad extrema a los planetas que allí se encuentren. Y justamente por esa gran sensibilidad, las Lunas en XII pueden a veces parecer frías y distantes, ya que necesitan armarse un mundo interno en el que volcar todas las emociones y sentimientos que bullen por dentro, pero que no veo reflejados en el mundo exterior. Por eso muchas veces necesitan retirarse del mundo para recargar sus emociones y conectar con lo más profundo de su ser. Ese tiempo a solas es esencial para que puedan procesar su mundo emocional y conectar con su interior.

Son personas con emociones profundas y difíciles de definir, con una gran empatía por el sufrimiento humano y una conexión intuitiva con la esencia espiritual de la vida.

Talentos de la Luna en Casa XII

El gran talento de las Lunas en esta casa es su capacidad para sintonizar con las emociones y energías sutiles, así como percibir los mensajes del inconsciente, y dueños de una aguda intuición.

La casa XII es una casa de servicio. Los planetas que allí se encuentran están para ponerse al servicio de los demás, más que para uno mismo.

Y en el caso de la Luna en XII, y teniendo en cuenta que la Luna tiene que ver con las raíces, con el cuidado, con lo maternal, este emplazamiento dota a quienes lo poseen de una gran afinidad con niños y niñas, bebés, personas gestantes y todo el mundo de la maternidad, la crianza y lo nutricio.

En estas lunas, el acto de dar se convierte en una fuente de gratificación emocional y conexión espiritual.

Desafíos de la Luna en Casa XII

Uno de los grandes desafíos de la Luna en XII, debido a su gran sensibilidad, será aprender a poner borde, a poner límites. Son personas que captan tanto lo sutil del entorno que tienden a absorber las emociones de los demás y sentirlas como propias, no pudiendo precisar cual es el límite entre la emoción propia y la ajena.

Para poder ponerse al servicio de los demas pero poniendo límites firmes y claros y que su energía no se drene, será esencial que aprendan a desarrollar a su Sol y su Saturno.

Además, esta posición astrológica puede presentar desafíos relacionados con la claridad emocional y la conexión con la realidad concreta. Las emociones pueden ser confusas y difíciles de entender, lo que puede llevar a la evasión emocional o la tendencia a escapar de la realidad, encerrándose en un mundo de fantasías y sueños. Aprender a mantener los pies en la tierra mientras se exploran las profundidades del alma es esencial para estas lunas.

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Por Leandro Liptak y Josefina Schatz

Leandro Liptak: Leandro Liptak es astrólogo, coach profesional, escritor y conferencista argentino. Es fundador de la Escuela Leandro Liptak, donde dicta una carrera profesional de astrología integrada con coaching de vida. Estudió Ciencias de la Computación en la Universidad de Buenos Aires y trabajó en procesamiento del lenguaje natural antes de dedicarse a la astrología, que comenzó a estudiar a los 19 años con Marta Cabaleiro. Se formó en Vipassana, programación neurolingüística e intervención estratégica. Es autor de dos libros: Curso de Astrología Espiritual (2018) y Siete Leyes para el Crecimiento Personal (2023), disponibles en Amazon. Dicta formaciones desde 2016 y por su escuela han pasado miles de estudiantes de Argentina, España, México, Chile y Colombia.