Las Eras Astrologicas

¿Qué es una Era en Astrología?

Cuando empezamos a estudiar astrología hay dos movimientos de la tierra que nos interesa comprender: el de traslación y el de rotación, porque dan origen a los signos y las casas. Pero existe un tercer movimiento del cual no se habla mucho, y se llama movimiento de precesión de los equinoccios. No tiene mucha popularidad porque es muy lento: si el día dura 24 hs y el año 365 días, este movimiento dura cerca de 25.776 años!

Básicamente para resumirlo, es un cambio pendular en el eje de rotación de la tierra, que hace que el signo de Aries (y luego todos los demás) se vaya desfazando de la constelación de Aries. Ah, y es un movimiento que va hacia atrás: el inicio del signo de Aries (el momento del año del equinoccio de otoño para el hemisferio sur) se va corriendo en el espacio hacia la constelación de Piscis, luego de Acuario, y así sucesivamente. Los signos se desfazan de las constelaciones, muy pero muy lentamente.

La versión simple

En criollo, esto produce cambios de consciencia colectivos. Habla de que como humanidad y como planeta, vamos cambiando. Que el promedio de sensibilidad que los seres humanos manejamos se extiende para formar un nuevo status quo. El movimiento de las Eras Astrológicas nos habla del pulso de evolución de la consciencia humana. Tomando a los doce signos, podemos hacer una cuenta sencilla y vemos que cada era tiene una duración aproximada de 2148 años y que trae temáticas muy específicas a incorporar como planeta, relativas a la energía del signo en cuestión.

¿En qué Era estamos?

Luego surje siempre la pregunta de si estamos en la era de piscis, o ya en la de acuario, o qué. A esto siempre respondo igual: la astrología nos muestra que los bordes exactos no existen. (De hecho, la matemática nos acerca a la misma paradoja con el estudio de los números reales y los límites.) Las cúspides siempre son puntos místicos, paradojas en sí mismas. De repente la estabas por cruzar, e instante después la habías cruzado. Nunca estuviste “justo ahí” (¿o sí?). Esto aplica a cúspides de signos, casas o eras.

Lo que quiero decir es que siempre es una transición. Cerca de las cúspides la energía es más fuerte porque hay una tensión producida por la mezcla de cualidades entre lo anterior y lo siguiente. Una agitación. Y creo que es fácil ver que eso es lo que estamos viviendo cuando se van cayendo ideales y velos (Era de Piscis) acerca de cómo relacionarnos (Era de Acuario); acerca de las creencias religiosas (Era de Piscis) y las nuevas formas de organización social y humana (Era de Acuario).

Una integración naciente

Mi punto de vista es que ya estamos más terreno adentro de la Era del Vínculo (así me gusta llamar a la Era de Acuario) que de la anterior “era del misticismo” pisciana. Esto también quiere decir que muchas cosas en terreno de lo espiritual irán poniéndose mucho más formales y pragmáticas. Quizás estemos acercándonos a esta unión entre lo religioso y lo científico, oriente y occidente, las ciencias sociales y las exactas, o incluso nuestros dos hemisferios cerebrales.

De esto ya se habló

Las Eras Astrológicas no son patrimonio de la astrología. Se mencionan en los Vedas (se llaman Yugas) desde hace miles de años antes de Cristo, y como mínimo también en el budismo. Lo cierto es que parece que, en esto de estudiar astrología, de percibir ciclos no nos escapamos. Todo cicla, y ahora también te enterás de que la consciencia humana tiene un pulso subyacente de despliegue y reabsorción, como el universo mismo.

La Era de Acuario nos habla de Consciencia de Grupo. Nos habla de trascender lo emocional, no reprimirlo. Y en mi opinión esto tiene que ver con aceptar nuestra herencia biológica. Primero fuimos reptiles, luego mamíferos. Y recién ahora, estamos descubriendo cuál puede llegar a ser el potencial de ser humanos. Pero dudo que esto pueda suceder si primero no comprendemos en profundidad a nuestra serpiente y a nuestro lobo interno.

Quizás la Era del Humano, del amor puro y altruista, ya ha comenzado. Es nuestro trabajo hacerla realidad.

Direcciones de la Carta Natal

¿Qué pesa más?

Lo típico cuando uno comienza a leer su carta natal o aprender astrología es encontrarse con que no sabemos si un factor va a tener más peso que otro. ¿Tengo que centrarme en lo que dice mi Luna en Capricornio, o mi Mediocielo en Cáncer? ¿Pesa más mi Sol en Casa 10 o mi Ascendente en Acuario? La cuestión no es tanto qué tiene más peso, sino qué es aquello que requiere atención para desplegarse. Por ese motivo, yo creé un término que me gusta llamar direcciones de la carta natal. Tiene que ver con la lógica de la Vida, que si bien es circular, propone también siempre un norte, compuesto de diferentes brújulas. ¿Cuáles? Seguime que te cuento.

El ascendente

Esta es la dirección fundamental. El norte más básico. Esto quiere decir: quizás no estás yendo en esa dirección, pero deberías. Acá casi no hay excepción: en toda lectura de carta sabemos que las cualidades del AC deberían cultivarse como temática de vida, hasta que constituyan (energéticamente siempre lo han hecho) el “sello” personal de ese ser humano.

El nodo norte

La segunda dirección es mucho más sutil, y es la planteada por el nodo norte o cabeza de dragón. Deberíamos cultivar en nosotros las cualidades del signo y casa en que se encuentra. Eso requiere primero, sembrar. Y para sembrar hay que labrar la tierra, que sería algo así como ir alejándonos del nodo sur, tomando perspectiva. Eventualmente, más adelante, llegaremos a entender que en realidad es un “ida y vuelta” entre esos dos extremos (el norte y el sur).

Júpiter

Conectar con nuestro júpiter tiene algo de “vocacional”, porque las cualidades de su signo y casa nos inspiran, nos ensanchan, y nos permiten así también fluir e inspirar a otrxs. No debería ser dejado de lado.

Saturno

Imposible evadirlo: tarde o temprano, el área de nuestra Carta Natal donde está Saturno se hace presente, y así también le da continuidad y sostén a nuestra vida. Pero son aprendizajes que llegan de a poco, con cuentagotas. De todos modos, tenemos la capacidad de llegar a penetrar tanto en las leyes ocultas relativas con su signo y casa, que se vuelve para nosotros parte de nuestra estructura más necesaria.

Plutón

Finalmente, la dirección de Plutón. Ya con Saturno costaba relacionarse, porque las cualidades que trae no se nos ha enseñado a incorporarlas sin generar antes grandes cantidades de rechazo o resistencia. Imaginate con una energía tan transpersonal como Plutón. Por eso, la Casa donde está en tu carta no es una a la cual (en principio al menos) quisieramos ir y vivenciar frecuentemente. La paradoja es, que allí mismo está toda la vitalidad que el resto de nuestra vida necesita. No podemos evadir este tipo de experiencias.

Creo fuertemente, en línea con lo que dice el famoso astrólogo Jeff Green (estudioso de Plutón) que es preciso reconocer la necesidad de este área en nuestra vida. Así, veremos que aquí hay algo que nos magnetiza y nos parece muchas veces demasiado absorbente pero que si aprendemos a ponerle algunos bordes sanos, podemos darle continuidad. Así, nos aseguramos una regeneración periódica, con toda la vitalidad que se desprende de eso. Aprender Cambiar la piel en forma regular, tiene muchísimas ventajas. Y así también nos convertimos en grandes dadores de energía para los demás. Un ejemplo de Plutón viviente: Tony Robbins, el coach más famoso del mundo.

El Sol

Si bien no considero al Sol una dirección de la carta, sí me pareció pertinente cerrar este artículo mencionándolo. El Sol es nuestra batería interna (Plutón en pequeño). Si no conectamos con él (con su signo y casa), también puede que nos encontremos faltos de vitalidad. Así que, como diría una letra del rock nacional argentino: “a brillar, mi amor!”.

Ebook Astrologia Espiritual

¿De qué trata?

Curso de Astrología Espiritual es mi primer libro, que escribí y publiqué en 2018. Es distinto a otros textos de astrología porque pretende enseñarte a pensar astrológicamente en lugar de simplemente “enchufarte” un lenguaje más. Si bien los temas que se cubren son los básicos de todo manual de astrología, se hace de forma muy diferente a lo usual y esto tiene que ver con mi trasfondo de vida que es un poco diferente a lo usual porque incluye experiencias tan disímiles como haber estudiado informática y luego haber pasado un año viviendo casi como un monje y meditando prácticamente todo el tiempo; o haberme desempeñado en el ámbito de la lingüística computacional para luego virar hacia el yoga y coaching.

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Libro físico

Si te interesa obtener una copia en papel de este libro, podés escribirnos a info@cursodeastrologia.com.ar y te comentamos por dónde pasar a retirarlo.

Clase de Fundamentos

Pensar en astrológico

Esta clase es la primera que doy siempre que inicio un taller corto de astrología, como por ejemplo el Taller Raíz. En ella explico los siguientes conceptos:

  • Cómo es el proceso de aprender astrología y con qué complejidades nos encontramos en el camino.
  • Identificación y proyección: qué son estos dos mecanismos fundamentales y cómo funcionan.
  • Energía y forma: los infinitos niveles de expresión de las mismas cualidades.
  • Las clasificaciones de los signos por polaridad, modalidad y elemento.

Video de la clase

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El arte de encastrar

¿Desde donde conectamos?

En astrología existe todo un estudio acerca de las formas de encastrar que pueden darse entre dos personas. Después de todo, ¿te preguntaste alguna vez por qué ciertas personas funcionan bien como compañeros de trabajo pero mal como pareja? ¿O mal como pareja y maravillosamente como amigos? Si bien esto no quiere decir que los vínculos estén destinados a ser de cierto modo, la astrogía sí nos da las herramientas para ver qué energías se hacen presentes en cada relación, y al comprenderlo podemos sacar de eso el máximo potencial y crear sinergía: la clave para las relaciones plenas.

Puntos de contacto

Lo básico es darnos cuenta desde dónde una persona se conecta con otra, y qué partes de la energía de cada uno entran en juego. De más está decir que la temática de la identidad y la proyección está presente en todo vínculo: el otro siempre actúa como un espejo que está trayéndome una parte de mi energía. A continuación te cuento los puntos de contacto más importantes a tener en cuenta cuando “dos cartas natales se encuentran”.

¿Hacemos nido juntxs?

Algo vital a mirar, sobre todo en relaciones cercanas o de pareja, es el signo de la Luna de ambas personas. Las lunas del mismo signo o mismo elemento suelen tener gran afinidad, y habla de una capacidad mutua de sentirnos cómodxs en presencia de la otra persona.

También es muy frecuente en vínculos de gran afinidad encontrar que el Sol de una persona comparte signo con la Luna de la otra, porque lo que uno irradia con gran facilidad (Sol), al otro le hace sentir gran comodidad (Luna).

Destinos que encajan

No podríamos dejar fuera de la ecuación la cuestión del ascendente, que marca algo así como “el norte” de alguien. Su brújula apunta en esa dirección y si alguna parte fundamental de la otra persona (Sol, Luna o AC) calza con eso, sin duda se sentirá afinidad.

Un tipo de vínculo de gran encastre en sinastrías es el de ascendentes complementarios, es decir, dos personas con ascendentes en signos opuestos, dado que el signo del otro es el que ocupa la Casa 7 de cada quien (por ejemplo, Ascendente en Aries tiene siempre a Libra en la Casa 7, y si la otra persona es Ascendente en Libra, su Casa 7 es Aries). Como la Casa 7 habla de asociación y complemento, estos vínculos suelen ser muy significativos.

No olvidar a Venus y Marte

Finalmente, en esta introducción a las sinastrías, no podemos dejar de mencionar a Venus y Marte. Venus nos habla de cómo recibimos y Marte de cómo accionamos con lo cual, describen un encastre bastante usual y es común ver en las relaciones que se encuentran compartiendo signo en la carta de ambos (Marte de una persona con el Venus de la otra o viceversa).

Detrás de la cortina

Sinastrías es un tema complejo, pero apasionante y el estudio de los vínculos es algo que se encuentra en el corazón de la astrología. Si te interesa descubrir más acerca de la potencialidad de los vínculos y las relaciones, podés chequear nuestro curso al respecto.

Después de todo, como suelo decir, lo que nos separa o nos une es nuestra sensibilidad. Todos tenemos mapas o modelos distintos sobre el mundo, y las sinastrías son una hermosa herramienta para ayudarnos a saltar sobre ese abismo que a veces se abre entre dos seres humanos.

Claves del mes de Virgo

El desorden que ordena

Nos acercamos a la Luna Llena del 14 de Septiembre y quiero dejarte algunas herramientas que creo que pueden servirte tanto como a mí para comprender mejor esta energía y sacarle máximo provecho por los días que le quedan al signo.

Virgo habla de orden, cierto, pero antes habla de percibir el desorden. Dedicale tiempo a los detalles, no intentes evitarlos, agarrá papel y lápiz, hacé listas, capturá a través del lenguaje toda la información (esta es una técnica que también recomienda Tony Robbins, el coach nro. 1 del mundo).

Los rituales inconscientes

Virgo habla de crear un mejor sistema para tu vida. Para eso, las partes tienen que estar claras. Durante este mes es normal darte cuenta de información y cuestiones que habías pasado por alto, pero eso es crucial para poder volverte más eficiente. Recordá que una cadena se rompe en su eslabón más débil, por más que sea tan solo uno.

Tu vida y la de todos es una colección de rituales, es decir, de hábitos que repetimos una y otra vez. Algunos conscientes, pero la gran mayoría inconscientes. Por ejemplo, puedo tener el ritual de posponer la alarma del despertador todas las mañanas. O el ritual de quedarme viendo series todas las noches. Un ritual es cualquier cosa que hacés consistentemente, en forma regular.

Ejercicio: investigá y anotá todos los rituales que tenés en tu semana, y ordenalos como deseables o indeseables. Luego, preguntate qué te aportan esos rituales indeseables, y pensá en hábitos favorables con los que puedas sustituir esa necesidad (esto deriva de una técnica de PNL).

El poder de diferenciar

Durante este mes, tenemos la oportunidad clara y contundente de ganar nuevas distinciones. ¿Qué son? Una distinción es la capacidad de distinguir conscientemente sobre algo percibido. Por ejemplo, los esquimales saben diferenciar entre más de 30 tipos de nieve distintos. Nosotros (seres de ciudad) por el contrario, solo veríamos una misma “nieve”, sin registrar las diferencias que para ellos son vitales. Nuestras distinciones agudizan nuestra percepción. Y eso es muy importante en cualquier ámbito de tu vida. Para que esto pueda suceder, es vital tener en claro en qué área de tu vida estás necesitando nuevas distinciones: ¿en lo emocional/afectivo? ¿en lo comercial o laboral? ¿en la forma de administrar tu tiempo?

Ejercicio: ¿cuáles son las preguntas que están necesitando respuesta hoy en mi vida? Podés comprar unos post-it, anotarlas y pegarlas bien a la vista. De esa forma, tu inconsciente se va programando para encontrarles respuesta. Pronto voy a compartirte más información sobre cómo utilizar el lenguaje a nuestro favor para destrabar cuestiones y detectar patrones y creencias limitantes.

Espero realmente que esta información te sea útil, para que puedas aprovechar al máximo este mes de Virgo.

Los aspectos son conversaciones

¿Personalidad múltiple?

En esta saga de artículos introductorios, pasamos por signos, planetas y casas, y no podíamos dejar de hacer mención a los aspectos, cosa que suele costar a los iniciantes en el lenguaje. Básicamente, los aspectos nos muestran que todos tenemos energías que a veces se encuentran gentilmente, y otras, que se contraponen generando fracciones internas que tendremos que aprender a conciliar (y aquí la astrología se vuelve una guía invaluable). Seguime en estas líneas que vienen que te cuento cómo.

Un problema de deseos

En alguna de mis charlas introductorias, como la de Secretos de la Carta Natal, suelo usar la analogía siguiente: los aspectos son vínculos entre dos cosas, supongamos dos personas. Pero estos vínculos pueden ser blandos, como dos que están unidos por una cuerda elástica, o duros y tensos, como si dos personas quedasen unidas por algún material muy firme y rígido. En ambos casos, lo que sucede es que lo que hace uno impacta al otro. Si el vínculo es blando, el impacto es tranquilo y deja a cada uno de los involucrados mucho espacio y grados de libertad. Pero si el vínculo es duro, el impacto de uno en otro es inmediato. Y estos son los tipos de aspecto que más nos interesa investigar.

Es el caso de la cuadratura, la oposición y otros menos conocidos, y los involucrados en esto son siempre dos planetas: por ejemplo Marte oposición Saturno. Una forma fácil de pensarlo es imaginar qué quiere Marte (quiere accionar, arrancar, ir deseante hacia lo que quiere) y por otro lado qué busca Saturno (ser correcto, no equivocarse, minimizar el error). Entonces el desafío en el caso de un aspecto duro será integrar esas dos partes, mientras que si es un aspecto blando (como trígono o sextil) más bien existe ya una integración que fluye “por sí sola” en la mayoría de los casos.

La cuestión es integrar

No se me ocurre temática más astrológica que integrar. Y es que el mapa que la astrología nos muestra a través de nuestra carta natal, es una guía para eso: ir ayudando a que nuestras partes en conflicto se amiguen, se den la mano. Pero dejame decirte que esto no va a ocurrir solo. Dos cosas son necesarias, en principio: indagación (autoconocimiento) y ausencia de juicio.

La indagación consiste en comprender a las partes en juego. En eso nos ayudan los aspectos: vemos claramente a los actores involucrados, hasta llegar a conocerlos al máximo y saber cuáles son las partes que siempre chocan dentro nuestro. Luego, necesitamos del no-juicio, algo en lo que los orientales vienen haciendo incapié hace ya miles de años. No es posible sanar aquello que seguís condenando en vos. Juzgar es necesario en la vida, pero en algunos momentos es casi igual a reprimir. Nos ocultamos detrás de nuestros juicios compulsivos, hacia los demás y hacia nosotros mismos. La astrología nos va mostrando el camino hacia una comprensión libre de resentimientos, que nos abre las puertas a nuevas dimensiones de nuestra energía, y la plenitud consecuente.

Las Casas son donde sucede la magia

El aprendizaje está ahí afuera

Posiblemente ya  hayas leído nuestro post sobre los doce signos y el de los planetas, y ahora aquí estamos para hablar de eso que a veces tanto nos cuesta en astrología: las casas. Pero de complejo, no tiene nada. Al menos en nuestra forma de enseñar, mostramos siempre que todo en astrología tiene un lado súper sencillo y tangible, y luego a partir de ahí tanta complejidad como vos quieras.

De forma sencilla, si los signos son las energías básicas (la sustancia), el ¿qué? para expresar, los planetas son los canales de expresión (los ¿cómo?), entonces las casas son el ¿dónde?, es decir: ¿en qué áreas de mi vida se expresan estas energías? Y como ya vimos en los otros artículos que los planetas nos hablan de aprendizajes puntuales, las casas nos cuentan a través de qué tipo de experiencias vamos a ir incorporando la sabiduría de los planetas.

Los doce escenarios

Otra analogía que suelo usar es: si los planetas son los actores y los signos son los papeles que tienen que representar, entonces las casas son los escenarios donde transcurre (ni mas ni menos) que la gran obra de nuestra vida. De este modo, no es lo mismo aprender sobre nuestra energía de impulso (Marte) en el área de las relaciones de pareja (Casa 7) que en el área de lo profesional (Casa 10). No es lo mismo aprender sobre responsabilidad (Saturno) en el área de el dinero y el valor (Casa 2) que en el área de lo familiar (Casa 4). Ya te irás imaginando que esto va creando telares de vida muy distintos entre una persona y otra.

El Ascendente

Este es un caso especial. El AC (como solemos abreviarlo) tiene que ver con la Casa 1, y esta es una casa muy importante. Podés imaginarlo como el “gran escenario”, o el teatro dentro del cual se montan las diferentes escenografías. Quiero decir, que la energía (cualidad) del ascendente y de los planetas que tengas en la Casa 1, se hacen presentes en todos los demás escenarios, de forma más o menos clara. Son energías que te acompañan a todos lados, y por eso, nos vemos “gentilmente obligados” a aprenderlas de forma más directa. Por supuesto, no todos tenemos el mismo ascendente, ni los mismos planetas en esta casa (también es perfectamente normal no tener planetas ubicados ahí).

Las “áreas ocultas”

Mención especial hago acá, como también en mi libro, respecto a casas poco comprendidas como la Casa VIII y la Casa XII. Estas son áreas de nuestra vida que tienen que ver con lo inconsciente, algo que los seres humanos aún no comprendemos ni hemos investigado del todo; pensemos que la psicología occidental tiene tan solo unos cien años como mucho. En este sentido los orientales vienen hace milenios indagando con mayor profundidad en los secretos de la mente. Lo importante a saber es que si tenés planetas en esas casas, es importante que los explores y comprendas, porque ahí yacen también potencialidades latentes. En este sentido, la astrología como lenguaje esotérico puede darte muchas claves al respecto, y es normal ver a mucha gente en nuestros cursos online y presenciales que se acerca con gran cantidad de energía en estas casas o en sus signos asociados (Escorpio y Piscis).

Breve guía de casas

  1. (I) Casa del Ascendente (ver arriba)
  2. (II) Experiencias con lo material, con la posesión (bienes materiales) y lo corporal (nuestra primera posesión).
  3. (III) Experiencias de aprendizaje, de juego, y conexión con pares (amigos, hermanos).
  4. (IV) Experiencias en nuestro hogar, con nuestra familia.
  5. (V) Experiencias de auto-expresión, artísticas, lúdicas, o experiencias de compartir con nuestros hijos.
  6. (VI) Experiencias de trabajo con otros, de rutinas domésticas, o de contacto con nuestra salud.
  7. (VII) Experiencias de pareja o con nuestros socios.
  8. (VIII) Experiencias de intimidad, de sexualidad, y de compartir bienes y posesiones con otros.
  9. (IX) Experiencias de viajes, estudios universitarios, o experiencias de expansión de la consciencia o religiosas.
  10. (X) Experiencias de exposición social, profesional.
  11. (XI) Experiencias de activismo social, o experiencias grupales con amigos, o en política.
  12. (XII) Experiencias de introspección, silencio, y de servicio a los más necesitados.

Los planetas son los medios

El lado B de la astrología

Si el lado A son los signos (¿leíste ese artículo?), el B son los planetas. Si sos nueva en esto, voy a empezar por el principio: los planetas son energías mucho más palpables que las de los signos. Cada una de estas energías está afuera en el sistema solar, pero también está adentro tuyo, y lo que nos importa es esto último, porque es ahí en donde podemos trabajar para hacer nuestras todas estas cualidades, para empoderarnos a través de ellas.

Los actores de los signos

Cada planeta se encuentra en tu carta natal en un signo, y funciona como canal de expresión de esa energía. Entonces si (por ejemplo), tenés a Marte, el planeta que habla de energía de impulso, de la acción e iniciativa, en Libra, quiere decir que la energía de Libra, de armonía y equilibrio buscará expresarse en vos a través de tu impulso e iniciativa. ¡Qué rara mezcla! podrás pensar. Y sí, es una mezcla compleja, pero también un gran aprendizaje (y una gran riqueza) aprender a expresar a través de la acción (Marte) algo bello y armónico (Libra). Cada planeta en su signo trae cierto aprendizaje, y algunos son más fáciles que otros.

Los planetas son asignaturas

En los cursos y talleres suelo contar una historia, en la cual presento a los planetas como asignaturas, como materias de la “Universidad de la Vida”. Digo que todos venimos con 10 asignaturas que tendremos que aprender (los diez planetas) y que nos son necesarias. Venimos con esas energías desde el inicio, pero no las comprendemos a todas al mismo ritmo. Y es que cada planeta tiene un reloj interno, y aprendemos más de esa energía a los ritmos de ese tic-tac. Todos tenemos a Saturno adentro, pero lo vamos comprendiendo en ciclos de 29 años. Por el contrario, también todos tenemos Luna, y se aprende algo nuevo de ella todos los meses (¡gran diferencia!). Entender esta “diferencia de velocidades” nos enseña mucho sobre cómo funcionamos, y sobre la naturaleza humana, que es la misma de la que todos estamos hechos.

Breve significado de los planetas

  • Luna: contención, cuidado y contacto emocional (la Madre).
  • Mercurio: comunicación, juego y curiosidad (los hermanos y primos).
  • Venus: sensualidad, escucha y receptividad (la pareja y los socios).
  • Sol: expresividad y liderazgo.
  • Marte: impulso, capacidad de acción e iniciativa.
  • Júpiter: visión, fe, inspiración y enseñanza (los maestros y tíos).
  • Saturno: responsabilidad, coherencia y autosostén (el Padre).
  • Urano: creatividad, innovación y acción grupal (los grupos).
  • Neptuno: intuición, imaginación, sensibilidad.
  • Plutón: intensidad, capacidad de regeneración, sexualidad.

Como podrás ver, frecuentemente los planetas son energías que nos enlazan con ciertos vínculos; ciertas personas. Y muchas veces es a través de éstas que aprendemos inicialmente esas cualidades. Por supuesto este tema es enorme, pero esperamos que esta introducción te sirva para comenzar a aprender más sobre vos!

Los signos son la sustancia

El corazón de la astrología

Esto es lo primero que nos llega de la astrología: los signos. Por lo general a través del horóscopo del diario o la revista, siempre hemos leído alguna que otra característica o rasgo que atribuímos a las personas nacidas durante esa época del año. Lo que en general no se nos dice es que los doce signos pueden ser vistos como etapas en un proceso de despliegue de la Consciencia. Te invito a acompañarme en estos párrafos para conocer más al respecto.

Mucho más que rasgos de carácter

Lo primero novedoso que puedo decirte si recién comenzás con la astrología, es que los signos son mucho más que rasgos de carácter de las personas. Nos hablan de energías, y la energía siempre tiene infinitos niveles de expresión. Por eso, ser de un signo no es algo que nos condiciona, sino que nos plantea todo un campo fértil dentro de un mismo patrón energético. Esto quiere decir que las personas de Aries son de ese signo y no de Tauro o Libra, no todo puede ser confundido con todo lo demás, y sin embargo, decir que todas las personas de Aries son agresivas es falso, porque estaríamos diciendo que la única forma de expresión de la energía ariana es la agresividad, y eso no es cierto.

Una energía, muchas formas

Estudiar los doce signos es estudiar que cada energía puede manifestarse en diversos órdenes, desde formas muy burdas hasta otras sumamente sutiles. Una persona de Aries puede ser agresiva, impulsiva, o pionera y proactiva, y el patrón es el mismo, pero la expresión de gran diferencia. Una persona de Tauro puede ser posesiva, materialista y celosa, o puede ser práctica, enraizada, serena y armonizadora. Un Capricornio puede ser frío y workaholic o responsable y con sentido de contribución social. Y las mismas distinciones aplican a los demás signos.

Además, los signos no están aislados  unos de otros. Existe un orden, una inter-relación entre ellos. Tauro viene luego de Aries y antes de Géminis, Escorpio viene luego de Libra y antes de Sagitario, y así sucesivamente. No “caemos por casualidad” en un signo, sino que hay un proceso de despliegue y expresión que los encadena. Por eso, los doce signos pueden ser vistos como doce fases del despliegue de las cosas, y esto aplica a una relación, una empresa, la formación de una familia, la vida útil de un objeto, lo que sea.

Doce signos, una misma persona

En nuestra Escuela y nuestros cursos hacemos siempre énfasis en todo el abanico de posibilidades que presenta una energía, porque es ahí donde la astrología se convierte en una herramienta para abrirte caminos y no en una forma más de estereotipar a la gente. En este sentido, comprender la cualidad, la esencia de cada signo es vital para poder empoderarnos con nuestras propias energías. Después de todo, todos tenemos los doce signos (solo que en diferente proporción, y dispuestos de forma distinta) y es fundamental que podamos comprender y abrazar todos esos ángulos de visión de la realidad.

Ese es el potencial de la astrología, y eso mismo es lo que enseñamos desde Venus Saturno.